¿Es lo mismo un ambiente que un espacio?
Aunque a veces se utilizan como sinónimos, hablar de «ambiente» o de «espacio» no es exactamente lo mismo, y es importante comprender la diferencia.
En centros educativos que llevan tiempo trabajando con pedagogías no directivas o activas, ya no se habla de «clases» como tal, sino que se habla directamente de ambientes. El término «ambiente» refleja una concepción más profunda: no solo se refiere a un lugar físico, sino a un espacio vivo, cargado de intención pedagógica, donde el entorno, los materiales y la disposición de los adultos que acompañan invitan al aprendizaje autónomo.
En coles donde conviven metodologías más innovadoras con enfoques algo más tradicionales, se suele utilizar más el término espacios. Aquí encontramos dos variantes:
- Espacios «quita y pon»: Se montan y desmontan ya que no forman parte estable del aula. Sí, es agotador. ¿Os suena, no? Para los adultos es cansado y es poco práctico pero a veces no hay más opciones.
- Espacios fijos o integrados: En estos casos, los espacios (o ambientes) se han ido consolidando, existiendo aulas estables dedicadas a espacios específicos, como el espacio de juego simbólico, de experimentación sensorial, construcciones, entre otros.
En realidad, llamarlo «ambiente» o «espacio» no tendría importancia, ya que podemos ver coles que tienen ambientes o espacios de «quita y pon» y los llaman ambientes, u otros coles que tienen las aulas ya habilitadas para hacer estos ambientes o espacios y los llaman «espacios». Lo importante es ver en qué consiste esta manera de trabajar y los beneficios que conlleva. Al final, lo esencial es la calidad educativa y el enfoque que se le da a ese entorno de aprendizaje.
Libre circulación y elección: ¿qué es lo más adecuado?
Otro tema interesante es el de la libre circulación y elección. Este es un temazo, ¿eh? Y sí, tampoco hay una respuesta única o modelo ideal. La libre circulación o la libre elección dependen en gran medida del tipo de infraestructura del colegio y del enfoque pedagógico que se adopte.
En las escuelas donde las aulas ya son ambientes integrados, los niños y niñas suelen moverse libremente entre las zonas acordadas, lo que permite una libre elección y circulación. En estos casos, se fomenta un aprendizaje más autónomo, ya que las criaturas tienen la libertad de elegir dónde y cómo aprender.
En otros coles se habla de libre elección, pero no de libre circulación. Es decir, los niños y niñas pueden escoger a qué ambiente quieren ir, pero deben estar todo el rato en ese ambiente específico. ¿Hay algún problema en hacer esto? No, por supuesto que no. Al final, no hay cosas «bien hechas» o «mal hechas» en un sentido absoluto. Lo importante es que se planteen buenos ambientes, con materiales bien escogidos y un acompañamiento respetuoso por parte del adulto.
Es esencial también tener en cuenta las limitaciones de infraestructura de cada centro. Si estamos hablando de un colegio donde para hacer libre circulación los niños y niñas deben cambiar de edificio, por ejemplo, no sería viable hacerlo. En estos casos, la libertad de movimiento se adapta a las circunstancias del centro. Así que keep calm.
Lo fundamental es el proceso y el enfoque pedagógico. No se trata tanto de hacer que todo sea «libre» sino de que los espacios y ambientes sean ricos en posibilidades, con materiales adecuados que estimulen la creatividad, y con un acompañamiento cercano y respetuoso por parte del adulto.
Ahora sí, ¿Qué son los ambientes de aprendizaje?
Un ambiente de aprendizaje es un espacio cuidadosamente diseñado para fomentar la autonomía, la curiosidad y el aprendizaje significativo de las criaturas. No se limita únicamente al espacio físico, sino que también engloba los materiales disponibles, la organización del tiempo, las interacciones entre el alumnado y el rol del adulto que acompaña el proceso.
En este tipo de enfoque, las criaturas se sitúan en el centro del aprendizaje. Los espacios están pensados para invitar a explorar, experimentar, crear y reflexionar de manera libre y respetuosa con los ritmos de cada persona.
Beneficios de los ambientes de aprendizaje
Implementar ambientes de aprendizaje bien diseñados conlleva múltiples beneficios:
- Fomento del aprendizaje significativo: Al partir de intereses reales de las criaturas, el conocimiento se interioriza de manera más profunda y duradera.
- Mayor motivación y participación: La posibilidad de elección y la libertad de movimiento incrementa la motivación intrínseca.
- Desarrollo de habilidades sociales: Los ambientes favorecen el trabajo colaborativo, la comunicación respetuosa y la resolución de conflictos.
- Creatividad y pensamiento crítico: La flexibilidad de los espacios y actividades invita a crear, experimentar y reflexionar de forma constante.
- Confianza y autoestima: El respeto a los logros individuales y el acompañamiento cercano por parte del adulto refuerzan la seguridad en sí mismas y sí mismos.
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El reto de transformar el espacio educativo
Transformar un aula en un verdadero ambiente de aprendizaje implica más que mover muebles o añadir materiales atractivos. Requiere una reflexión profunda sobre la práctica educativa y la disposición a confiar en la capacidad de aprender de forma natural que tienen cada criatura.
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